La del Eclipse

Este ejercicio no busca que te conviertas en “más luz”.
Busca que dejes de dividirte.

Durante años hemos comprado la idea de que somos luz por un lado y sombra por otro, como si fueran dos fuerzas en guerra. No lo son. No eres dos partes en conflicto. Eres una totalidad que, a veces, simplemente no está bien alineada.

El eclipse en Virgo revela con precisión dónde ocurre esa fractura: entre lo que dices y lo que haces, entre lo que quieres y lo que sostienes, entre la intención y la estructura.

La meditación trabaja exactamente ahí.

No para eliminar la sombra.
No para “limpiar” lo incómodo.

Sino para integrar, asumir y ordenar.

Porque cuando dejas de pelear contigo, algo se acomoda.

Y cuando te integras, tu vida se vuelve más coherente.